Para situarnos bien, la panadería San José, fue un comercio importante de Garín, que funcionó entre los años 1969 y 2001 (luego pasó a ser San Cayetano) en el boulevard Presidente Perón 1049, y fue fundada por don José Lovizio y su esposa, Elvira Sandonato. Esta funcionaba en un local que tuvo una larga historia, la misma que nuestro pueblo, quizá más.

Lo extraño fue que cuando los Lovizio compraron ese salón, en el fondo ya había instalado un gran horno panadero, con todos sus herrajes, había vitrinas, los tornos (mesas largas de levado) antiguas amasadoras, y prácticamente todo un comercio de panadería instalado.
Lo raro es que ningún antiguo vecino recuerda en ese lugar ninguna panadería anterior a la San José y si de panaderías antiguas se trata, todos mencionan y nombraban a La Centenario, abierta en 1910 por don Pablo Lamberti.

De qué se trata entonces este misterio. Comencemos por el principio. Todas estas tierras de ese lado de la estación hasta Del Viso y Tortuguitas, fueron compradas por los Beliera a partir de 1750, salvo una cuña que pertenecía a los Díaz.
Don León Palacín se instala por estos lares hacia 1874, y se casa con Felisa Beliera, por lo que hereda por parte de ésta, una importante porción de tierras. Con el paso del ferrocarril en 1892, quizá antes, no hay registro; León construye un local y abre un almacén de ramos generales, sobre lo que hoy es el boulevard. Estos tuvieron cuatro hijos, entre ellos Cecilio, quién más tarde se hace cargo del comercio y hacia 1920 le anexó una sodería y cervecería. Tanto trabajaba esta última que iban a Quilmes en un carretón a traer cerveza.

Por otro lado otra familia, los Cigliutti forman parte de esta historia. Hacia 1914 los hermanos Enrique y Anibal Cigliutti compraron tierras que hoy están ocupadas por los barrios privados Senderos 1 y 2 y Las Liebres. Allí, sobre Patricias Argentinas, instalaron una carnicería (La Paloma) y matadero. Allí vendían y proveían de carnes a otros comercios. Sobre todo, más tarde a otra carnicería propia abierta sobre el boulevard.
En la primera mitad del siglo XX. Los Palacín le venden el gran local junto con una porción de tierras, a un hermano de estos Cigliutti, Juan.

Hacia 1948/50 don Juan Cigliutti, ya con problemas de salud, decide instalar una panadería. Es así que hizo construir un gran horno de aproximadamente 10 metros de diámetro en la mampostería refractaria, que sería único en toda la zona por su gran tamaño. También compró los tornos (mesas de levado), amasadoras, sobadoras, moldes, vitrinas y todo lo indispensable para habilitar una panadería modelo.
Recordemos que en ese entonces la única panadería de Garín seguía siendo la Centenario, dónde hoy se levanta el colegio estrada, regenteada en ese momento por un letrado, Saint Estevens, que tenía su chalet dónde hoy está la farmacia Koiffman.

Finalmente, éste último convence a Cigliutti de que no abriera la panadería pagándole a cambio el equivalente a un estipulado de X kilogramos de pan mensual. Fue así que don Juan viéndose ya con problemas de salud, decidió aceptar la propuesta y no seguir con el emprendimiento, quedando de esta manera todo un negocio armado que nunca vio la luz, causa por la cual ningún vecino recuerda haber visto alguna panadería en el lugar antes que la San José.

Luego esas tierras fueron vendidas, a varios posteriores propietarios como los Lovizio, Daniel Alvarez, Vignolo, Bollini, muy posterior Linares, dónde puso la clínica; etc.
Este es el misterio oculto detrás de la panadería San José, cuyos actuales propietarios, los Lovizio están refaccionando ese antiguo horno cuyo destino sabremos muy pronto.

En las fotos, el matrimonio Lovizio, el frente de la panadería San José, el cartel de Neón, parte de los elementos del comercio y el antiguo horno, mientras se está refacionando.
Agradecemos a Jorge Teliz, Walter y Ariel Lovizio, Pedro López, Roberto Cigliutti, Rosa Condoluci, Juan Geishauser y otros por la colaboración para reconstruir esta historia.