ENCUENTRO ENTRE DOS “ANTIGUOS ADVERSARIOS” EN LONDRES
El pasado miércoles 17 de junio, gestionado por autoridades diplomáticas argentinas en el Reino Unido, tuvo lugar en el bar Churchill de la ciudad de Londres un emotivo encuentro entre el reconocido médico de Garín, Dr. Enrique Testa, y quien fuera asistido por él en la Guerra de Malvinas, el oficial retirado de la Real Fuerza Aérea Británica Jeffrey Glover, quien participó en el conflicto como piloto de avión Harrier.
El 21 de mayo de 1982, Glover efectuaba una misión de combate sobre posiciones argentinas en la zona de Puerto Yapeyú (Puerto Howard), cuando su avión fue impactado y derribado por la artillería del Ejército Argentino.
El piloto logró eyectarse y cayó al mar donde luego de 45 minutos fue rescatado por quienes él iba a atacar. Presentaba importantes lesiones traumáticas en un hombro y una herida cortante en la cara.
Con escasas posibilidades de ser atendido en el lugar, fue trasladado por un helicóptero de la Fuerza Aérea Argentina hasta el Hospital Militar Conjunto que se había instalado en Puerto Argentino.
Allí se lo trató más adecuadamente y se decidió su traslado al continente junto con otros pilotos argentinos que habían sido derribados y también con lesiones traumáticas por la eyección.
La noche del 24 de mayo de 1982, un avión Hércules de la FAA logró una vez más burlar el bloqueo británico volando a ras del mar, concretando así otra de esas riesgosas operaciones de rescate de heridos en las que participaba el Dr. Testa como tripulante médico.
Así consiguen traer a Comodoro Rivadavia un grupo de heridos entre los que se encontraba Glover.
A su arribo a la IX Brigada Aérea, es internado en el Hospital Militar Reubicable instalado próximo a la pista. Allí es correctamente tratado por un traumatólogo y, clínicamente por el Dr. Testa, quien recuerda que el entonces prisionero de guerra recibió exactamente la misma contención y tratamiento que los pilotos argentinos.

Ya compensado, una semana después, es trasladado como prisionero a la Base de El Chamical (Pcia. de La Rioja), donde permaneció hasta el fin del conflicto.
Finalizada la guerra, el piloto inglés es traído a Buenos Aires e internado en el Hospital Aeronáutico Central para su evaluación previa al retorno a su país.
Casualmente el Dr. Testa fue comisionado para esa revisación, grande fue su sorpresa cuando, al entrar en su habitación, volvió a encontrarse con Jeff Glover.
Se saludaron muy cordialmente, intercambiaron preguntas acerca de cómo estaba cada uno y finalizado el diálogo, se despidieron con un abrazo y por 44 años ninguno de los dos tuvo noticias del otro (recordemos que entonces no existía Internet)…
A principio de este año, el Dr. Testa se propuso concretar el viejo anhelo de ubicar y visitar a Glover, y fue así que luego de varias gestiones los “antiguos adversarios” se han reencontrado viviendo un inédito momento cargado de emociones al evocar aquellas vivencias compartidas.
«Esta breve historia quizás sirva para entender que la guerra no es el mejor camino y que es probable que estas actitudes contribuyan como granitos de arena al engrandecimiento de las naciones y lograr así un mundo de paz«. -Indicaba Testa.