El 2 de mayo se conmemora el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano. El mismo fue hundido por la flota británica en una zona de exclusión. En el mismo perdieron la vida 326 argentinos, entre ellos Orlando de Chiara, el cabo de la marina, vecino de Garín
El garinense soldado De Chiara.
La familia De Chiara es otra de las miles de inmigrantes italianos que llegaron a este país. Se estableció en Garín allá por 1953. Dos hermanos, Nino y Antonio, llegaron de Apice una pequeña localidad de la región de Campania. Hoy aquella localidad es un pueblo casi fantasma ya que hace varias décadas fue azotado por un fuerte y devastador terremoto.
Nino se casó con Adela Iacoviello, una inmigrante italiana, y tuvieron tres hijos, Mario, Orlando y Guillermina.
Por su parte Antonio tuvo cuatro hijos, Félix, Carlos, Ana y Mariana.
Orlando se alistó en la Armada Nacional. Fue marinero de primera, trabajaba en la sala de máquinas del buque escuela Ara General Belgrano, era alumno de la armada y el mayor tiempo de los más de cinco años que perteneció a las filas de esa fuerza lo pasó navegando en ese buque.
El 2 de Mayo de 1982 perdió la vida como un héroe, junto a otros 325 jóvenes tripulantes de ese barco, que defendían el territorio nacional.
Cabe recordar que el 12 de febrero de 1982, el ARA zarpó hacia la Base Naval Puerto Belgrano para el mantenimiento que cada año se daba al crucero. Aunque se habían añadido tecnologías de radar y misiles, el barco estaba en malas condiciones de turbinas y no podía alcanzar más de 18 nudos. Por entonces, su comandante era el capitán de navío Héctor Bonzo.
Durante esta puesta a punto recibió la noticia de las crecientes tensiones con el gobierno del Reino Unido con respecto a la soberanía de las islas Malvinas. El Belgrano fue pintado de blanco con una franja verde en torno a la cubierta, se le añadieron grandes cruces rojas a su alrededor y se le nombró El ARA General Belgrano. Así, los trabajos tuvieron que detenerse debido a la necesidad de emplear a los obreros en la disposición de las demás unidades.
El 2 de abril toda la tripulación del crucero fue avisada de la operación anfibia que las restantes unidades de la escuadra realizaron para tomar las islas Malvinas.
El barco recibió al resto de la tripulación para tiempos de guerra, completando 1091 tripulantes y dos civiles que trabajaban en la cantina y que rehusaron dejar el barco, aunque sabían que ahora zarparía en misión de guerra (de hecho ellos fueron de los primeros en morir, pues el primer torpedo dio en ese lugar).
El gobierno británico, por su parte, tras enviar a dos submarinos nucleares a la zona y preparar el envío de un contingente más importante después, estipuló la creación de una zona de exclusión que comprendería una circunferencia de 200 millas (370 km), centrado en latitud 51º 40′ Sur y longitud 59º 30′ Oeste (el centro geográfico de las Islas Malvinas).
Zarpó el 16 de abril de 1982 formando parte de la Fuerza operativa 79 número 3 (GT 79.3) y recibió también orden de navegar en silencio, pues unidades británicas po-drían encontrarse en las inmediaciones.
El 19 de abril, llegó a la Isla de los Estados. Allí realizó ejercicios de tiro donde se descubrieron problemas en la munición de los cañones antiaéreos Bofors 40 mm. Por eso y por necesidad de reabastecimiento se dirigió luego a la base de Ushuaia.
El 24 de abril zarpó de nuevo hacia la Isla de los Estados. Ese mismo día los argentinos descubrieron a la primera fuerza operativa británica que se dirigía al teatro de operaciones. Se trataba de dos portaaviones y siete destructores. El GT 79.3 recibió órdenes de permanecer en la zona de la Isla de los Estados y el Banco Burdwood para interceptar y neutralizar unidades enemigas de acuerdo con las demás fuerzas de tarea. Los días siguientes fueron de ejercicios y de continuas misiones de reconocimiento por parte del helicóptero Alouette embarcado en el Belgrano.
Llegadas las 16:00 (hora en Argentina) el 2 de mayo, Margaret Thatcher se reunió con su gabinete de guerra en la residencia campestre de Chequers, cercana a Londres. Fue durante esa reunión que se dio la orden de hundir el crucero.
Ese día, el Belgrano recibió el ataque con torpedos del submarino HMS Conqueror (S48) fuera del área de exclusión militar de 200 millas de radio establecida por el Reino Unido. Dos torpedos de los tres lanzados determinaron el hundimiento con la pérdida de los 323 de sus tripulantes, entre los que se encontraba el garinense Orlando De Chiara (foto).